La lección de Isbert

En el cine los llamamos “animales cinematográficos”. Antes, en el teatro, se les definía como actores que “pasan batería”. Son los monstruos, los cómicos de tripa, aquellos que logran siempre una comunicación súbita, potente y mágica con el espectador que los contempla.

Éste era el caso de Pepe Isbert. Desde “El bailarín y el trabajador” de Marquina, yo le seguía en todas sus interpretaciones, con la esperanza de que trabajase conmigo si algún día mi ensueño de ser director de cine cristalizaba.

Algunos años más tarde, y a pesar de ciertas dificultades iniciales de entendimiento, el encuentro fue posible. Desde “Bienvenido, Mr. Marshall” ya fue constante en mis películas y creo que la colaboración resultó fructífera para ambos.

Recuerdo el asombro que su interpretación de alcalde cazurro produjo en el Festival de Cannes de 1953 y puedo asegurar que de haber existido entonces premio adecuado su nombre hubiese enriquecido el palmarés. Creo sinceramente que a Pepe Isbert se le valoró más en el extranjero que en su propio territorio y me imagino que esto fue debido a la poca estimación que entre nosotros ha tenido siempre el actor genérico o de reparto; hasta el punto de que últimamente se les ha degradado ya a la triste denominación de actores secundarios, cuando es bien sabido que en muchas películas los verdaderos segundones son los protagonistas. José Isbert fue simplemente eso. Un actor genérico. Pero junto a tantos otros compañeros fue también quien consolidó una época de nuestro cine, menospreciada por algunos, pero amada, y con pasión, por tanta y tanta gente que entraba en las salas de entonces a evadirse, palabra que durante tantos años ha estado prohibida por la “inteligentsia” de turno.

Rindo, pues, homenaje a Isbert, a su cine y a este libro, y sólo pido a los actores actuales –que los hay, y espléndidos– que acepten de nuevo la denominación de genéricos o de reparto, y no exijan, como suelen hacer casi todos, ser sólo protagonistas porque entonces corren el riesgo de acabar no siendo nada.

Luis García Berlanga

* “El cine de José Isbert”. Edición de Julio Pérez Perucha. Ayuntamiento de Valencia, Valencia, 1984.


Año
1984

Idioma
Español