José Sacristán

La mirada de Luis era tan amplia como certera

¿Qué puedo añadir a todo cuanto ya se ha escrito y dicho sobre Luis García Berlanga?

Poco más que dejar testimonio de mi admiración y respeto por una persona con quien tuve la fortuna de trabajar y compartir opiniones y pareceres.

Luis García Berlanga no es sólo uno de los mas grandes de la historia del cine universal, sino una de las figuras imprescindibles para conocer la cultura de nuestro tiempo. Como Picasso, como Galdós, como Falla, como Ortega...

La mirada de Luis era tan amplia como certera, tan profunda como inmediata en su claridad, tan crítica como siempre –o casi siempre– dispuesta a la piedad.

Sin retórica, sin pontificaciones , sus personajes nos han llevado de la mano –a veces de una oreja– a enfrentarnos a un espejo en el que, mitad risa, mitad espanto, acabamos por reconocernos.

En lo personal, Luis era la inteligencia en estado químicamente puro . Ante él , como ante el también maestro y amigo Fernando Fernán-Gómez, no cabía la impostura, ni la arrogancia, ni la falsa modestia, ni la impaciencia del mal aprendiz... Ante personas como ellos uno se sentía mejor. Se sentía la necesidad de ser mejor.

José Sacristán, 2012